
A 150 Metros sobre los Cielos de Europa: La Fascinante Aventura de un Técnico de Aeroturbinas
2025-03-25
Autor: María
David Porto, originario de A Estrada, ha estado viajando por Europa desde 2019 como técnico en montaje de aeroturbinas. Su labor lo ha llevado a una docena de países, incluyendo Francia, Italia, Grecia, Suecia y Finlandia, donde se dedica a ensamblar estos colosos de la energía renovable. A pesar de los desafíos y del riesgo que implica trabajar a más de 150 metros de altura, ha encontrado en este sector una ocupación laboral estable, bien pagada y, lo más importante, le ha brindado la oportunidad de explorar el mundo, algo que nunca imaginó cuando era niño.
David inició su carrera en la industria eólica hace seis años, arriesgándose a dejar su puesto como electricista en Galicia. «Los sueldos no eran los mejores. Un compañero me comentó que su empresa buscaba electricistas para montar molinos. Decidí probar, aunque nunca había salido de casa más de una semana y siempre dentro de España. Fue un ‘vamos a la aventura’», recuerda con una sonrisa.
Antes de comenzar su primer proyecto en Suecia, realizó varios cursos de formación específicos para el sector. «Para mayo ya estaba todo listo y me enviaron a Örebro, en Suecia. Fue un verano duro. No estaba acostumbrado a estar lejos de casa y hubo días que eran un suplicio», confiesa David, evidenciando la dureza del proceso de adaptación. Aunque pensó en rendirse varias veces, el atractivo salarial le hizo continuar: «Cuando vi la nómina decidí aguantar un mes más, y ahora ya llevo así seis años», comenta entre risas.
Desde pequeño, David tenía un gran interés por entender cómo funcionaban los aparatos, desmontando teléfonos o computadoras. «Montar molinos es como ensamblar un mecano gigante, con tornillos que pueden pesar hasta 18 kilos», relata. Su trabajo se centra en construir la turbina y dejarla lista para su puesta en marcha: «Yo me dedico solo al montaje, no al mantenimiento. Una vez que la turbina está lista, el equipo de puesta en marcha se encarga de cargar el software y probar su funcionamiento».
El tiempo de montaje varía según factores como la logística y las condiciones climáticas. En su primer proyecto en Suecia, participó en la instalación de 12 de los 16 aerogeneradores del parque. David recuerda que, en semanas favorables, lograban montar una turbina por semana e incluso dos. La primera vez que subió a una turbina fue en medio de una tormenta eléctrica, y la experiencia fue impactante. «Cuando llegué a unos 65 metros y miré hacia abajo, vi cómo los tornillos de la plataforma desaparecían y aparecían por el balanceo de la estructura. Me mareé y tuve que sentarme en el suelo. Sin embargo, no quería parecer un debilucho, así que seguí adelante», evoca con un leve temblor de voz.
En la actualidad, trabaja en un parque de 14 aerogeneradores en Finlandia, donde el clima ha ralentizado considerablemente su trabajo. «Desde octubre, solo hemos podido instalar siete turbinas en seis meses. Sin embargo, en esta región, las turbinas generan un 150% más de energía que en otros lugares, así que para la empresa sigue siendo rentable», aclara Porto.
El panorama internacional ha sido muy enriquecedor para David, quien ha vivido en 12 países, incluyendo Holanda, Turquía, Bélgica, Dinamarca y Noruega. «Al principio era muy de estar en casa, pero ahora creo que viajar ha sido la mejor decisión de mi vida. Abre tu mente y te permite ver cómo vive la gente en otros países», reflexiona.
David Porto destaca que el sector de la energía eólica está repleto de oportunidades, aunque es fundamental estar preparado para el esfuerzo físico, el riesgo y el tiempo alejado del hogar. «El inglés es imprescindible en este sector, y conocer otros idiomas te abre muchas más puertas. Lo más complicado es cuando las cosas se estancan y se siente que no se avanza. A pesar de todo, es una enorme satisfacción ver cómo avanzan los proyectos y saber que has sido parte de algo tan grande», concluye, dejando claro que su pasión por la energía renovable y las turbinas eólicas sigue tan fuerte como al inicio de su carrera.