País

Alicia Sánchez-Camacho en el Congreso sobre la Operación Catalunya: 'He sido víctima de muchos audios'

2025-03-24

Autor: Laura

La diputada del PP de Madrid y exlíder del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho, se presentó en el Congreso como ‘víctima’ de una ‘persecución’ y de ‘numerosos audios’ durante su comparecencia en la comisión de investigación sobre la Operación Catalunya. Este encuentro, que no aportó nueva información, estuvo marcado por la tensión y los enfrentamientos de Sánchez-Camacho con otros grupos políticos, excepto con PP y Vox.

El nombre de Sánchez-Camacho ha estado vinculado a la Operación Catalunya desde sus inicios. Recordemos que la controvertida comida entre la entonces líder del PP catalán y Victoria Álvarez, expareja de Jordi Pujol Ferrusola, tuvo lugar el 7 de julio de 2010 en el restaurante La Camarga. Este episodio, que ha creado muchas controversias, tiene dos relatos opuestos: mientras Álvarez afirma que la política sabía que estaba siendo grabada, Sánchez-Camacho ha negado esta afirmación en múltiples ocasiones.

A raíz del escándalo de La Camarga, Sánchez-Camacho sufrió un gran desgaste político en Catalunya, a pesar de haber decidido llevar a cabo importantes recortes en servicios públicos junto a Artur Mas en 2011. No obstante, su carrera continuó en Madrid, donde ha sido diputada en el Congreso, parlamentaria autonómica y actualmente senadora.

En su intervención, al igual que hizo antes la exsecretaria del PP, María Dolores de Cospedal, Sánchez-Camacho descalificó la Operación Catalunya como una ‘ficción’. Aunque la parlamentaria de los Comuns Aina Vidal le recordó que podía hablar en catalán, Sánchez-Camacho optó por el español durante toda su intervención y aprovechó para criticar a Vidal mencionando los casos de corrupción del anterior partido gobernante, Convergència, como el famoso 3%.

Sánchez-Camacho no desmintió ni la comida de La Camarga ni las reuniones que sostuvo con el comisario jubilado José Manuel Villarejo en 2012. En los audios divulgados, ella da a Villarejo el número de teléfono de Artur Mas y sugiere investigar a otros personajes clave del panorama político y empresarial como Carles Sumarroca o Enrique Lacalle, este último vinculado al PP. Sin embargo, la diputada se centró en defender la ilegalidad de la difusión de tales grabaciones, afirmando que esas ‘reuniones’ se realizaron ‘en el marco del Estado de Derecho’.

'Lo que hagan o no terceras personas no es mi responsabilidad', enfatizó. En un tono desafiante, argumentó que esos eran diálogos privados y que los diputados deberías estar legislando para proteger sus derechos.

A pesar de la intensa discusión y los insultos mutuos, la diputada ERC, Pilar Vallugera, pidió al presidente de la comisión que defendiera la integridad de los diputados frente a los comentarios de Sánchez-Camacho.

Desafiando a sus oponentes, Sánchez-Camacho aseguró que ninguno de ellos podría soportar que se filtraran conversaciones suyas fuera de contexto. 'Ustedes han abrazado una narrativa y están de rodillas ante los independentistas', declaró a Manuel Arribas del PSOE, subrayando así la polarización del debate.

Curiosamente, Sánchez-Camacho dedicó más tiempo a exponerse como víctima del proceso independentista que a comprender y explicar la Operación Catalunya en sí. A Josep Pagès, del grupo Junts, lo acusó de ‘supremacismo’ y aseguró que había sido forzada a abandonar su tierra, describiendo el proceso independentista como la única ‘Operación Catalunya’ que se ha verificado.

Finalmente, no dudó en recordar a Pagès que en esa época también toreaba en el mismo terreno que ellos, participando en numerosas reuniones con políticos de Convergència para alcanzar acuerdos en el Parlament y en varios municipios.