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Creíamos que éramos 8.000 millones de personas en el planeta. ¡Hasta que unos investigadores descubrieron la verdad!

2025-03-23

Autor: Manuel

En noviembre de 2022, la ONU celebró que la población mundial había alcanzado la asombrosa cifra de 8.000 millones de habitantes. Sin embargo, esta cifra es solo una estimación y, más allá del número, lo verdaderamente inquietante es que, en 2023, la tasa de reemplazo poblacional no se ha alcanzado. Esto significa que la humanidad podría estar en un punto crítico: alcanzaremos un pico poblacional a finales de siglo, para luego comenzar un descenso inevitable. Pero… ¿podemos confiar plenamente en estas cifras? Un nuevo estudio sugiere que hemos estado contando mal.

De hecho, podríamos estar dejando de lado cientos de millones de personas.

¿Podemos realmente confiar en los números?

“Calcular la cantidad de personas que hay en el planeta es una ciencia inexacta”, expresó el demógrafo Jakub Bijak a la BBC. Este comentario se realizó justo cuando se publicaba el estudio de las Perspectivas de la Población Mundial. Aunque todo lo científico busca la exactitud, Bijak advierte que lo único seguro al hacer predicciones poblacionales es la falta de certeza.

Esto no significa que los demógrafos simplemente inventen las cifras. Según Toshiko Kanera, experta en pronósticos demográficos, “es un proceso complicado que se basa en nuestra experiencia, conocimiento y en toda la información disponible”. Sin embargo, ¿y si no hemos contado adecuadamente?

Faltan millones.

Un estudio reciente publicado en la revista Nature, llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Aalto en Finlandia, revela que los conjuntos de datos utilizados por los demógrafos subestiman de manera “profunda y sistemática” las cifras de población en todo el mundo, lo cual implica que estamos hablando de cientos de millones más de personas en la Tierra.

Estas omisiones afectan particularmente a las poblaciones rurales. Josias Láng-Ritter, uno de los investigadores del estudio, señala que “por primera vez, proporcionamos evidencia de que una proporción significativa de la población rural podría no estar incluida en los conjuntos de datos globales”. En algunos casos, las poblaciones rurales han sido subestimadas entre un 53% y un 84%. ¡Esto es alarmante!

Cabe mencionar que estos conjuntos de datos han respaldado numerosas investigaciones y decisiones, pero su exactitud nunca ha sido revisada de manera sistemática.

Los sesgos en los datos no son algo nuevo.

Investigaciones anteriores han explorado este problema, pero generalmente se han centrado solo en países específicos o áreas urbanas. Los investigadores de Aalto decidieron adoptar un enfoque más holístico, analizando los cinco conjuntos de datos globales más utilizados. Utilizaron mapas que dividen el planeta en cuadrículas de alta resolución y tomaron como referencia las cifras de reasentamiento de más de 300 represas rurales en 35 países.

¿Por qué centrarse en las represas?

Cuando se construye una represa, las personas de las áreas a inundar deben ser reubicadas, y existen datos precisos sobre estos reasentamientos. Al comparar los datos de población de 1975 a 2010, se comprobó que los mapas de 2010 eran más precisos, pero aún así omitían entre un 32% y un 77% de la población rural.

A pesar de que los conjuntos de datos se actualizaron entre 2015 y 2020, los demógrafos afirman que la subestimación de la población rural sigue siendo un problema crítico y persistente en todo el mundo.

Las consecuencias son serias.

Este es un problema estructural cuya solución es compleja. Los gobiernos no siempre cuentan con los recursos necesarios para recopilar datos precisos en las áreas rurales, lo que genera una gran discrepancia entre la población real y la reportada en los mapas demográficos. Esto afecta directamente a la toma de decisiones políticas.

Y esto es crucial. Las estimaciones actuales indican que aproximadamente el 43% de los 8.200 millones de habitantes del planeta residen en áreas rurales, es decir, alrededor de 3.526 millones de personas. Si consideramos que este porcentaje ha sido subestimado entre un 53% y un 84%, la cifra real es considerablemente mayor. Conocer realmente cuántos somos es esencial para la redistribución equitativa de recursos.

La falta de datos demográficos precisos puede afectar decisiones políticas significativas.

Ritter destaca ejemplos de decisiones sociales: “En muchos países, puede que no haya suficientes datos disponibles a nivel nacional, lo que les lleva a depender de los mapas de población global para respaldar sus decisiones. ¿Necesitamos una nueva carretera o un hospital? ¿Cuánta medicina se requiere en una zona específica? ¿Cuántas personas podrían ser afectadas por desastres naturales?”

Realizando cálculos rápidos, considerando el mejor escenario (una subestimación del 53%), hablamos de 1.869 millones de personas que podrían no estar contabilizadas. En el peor de los escenarios, con un 84% no registrado, esto podría ascender a 2.962 millones. De hecho, el estudio menciona a Paraguay, donde, en el censo de 2012, podría haberse omitido hasta una cuarta parte de su población.

Al revisar los métodos de recopilación de datos.

se observa que algunos países se benefician de mejores prácticas que otros. Finlandia, por ejemplo, es un caso exitoso, ya que comenzaron a llevar registros digitales de su población hace 30 años. Sin embargo, en naciones donde este exhaustivo registro tardó más en implementarse debido a crisis de diversa índole, las discrepancias entre la población real y las estimaciones pueden ser significativas.

"Para ofrecer a las comunidades rurales un acceso equitativo a los servicios y recursos, es necesario iniciar un debate crítico sobre la aplicación pasada y futura de estos mapas de población", concluye el investigador, abogando por políticas sociales más precisas que se basen en datos sólidos, y no meramente en proyecciones.

La situación exige atención urgente, y la pregunta primordial sigue siendo: ¿cuántos somos realmente?