Tecnología

¡Descubre la Impactante Razón por la que Kate Middleton, Guillermo y Carlos III No Usan Cinturón de Seguridad!

2025-03-19

Autor: David

La icónica Reina Isabel II, famosa por sus tradiciones poco convencionales, nunca se abrochó el cinturón de seguridad, ya fuera como conductora o pasajera. Esta costumbre llegó a ser tan notoria que incluso fue denunciada, aunque las leyes británicas eximían a la monarquía de multas. De hecho, Isabel II no estaba obligada a poseer licencia de conducir ni a matricular sus vehículos, algo que contrasta drásticamente con la vida del ciudadano común.

En la actualidad, este comportamiento se observa en miembros de la familia real como Kate Middleton, Carlos III y el Príncipe Guillermo, quienes han sido vistos en varias ocasiones sin el cinturón de seguridad abrochado. Sin embargo, no es que esto haya sucedido en su reciente aparición pública, donde Kate se mostró caminando con un accesorio prestado en el Día de San Patricio.

Recientemente, un experto en seguridad ha revelado la razón detrás de esta peculiar costumbre entre la realeza. Este profesional, quien ha trabajado protegiendo a celebridades como Michael Chandler, explicó: "La principal razón por la que la realeza puede no usar el cinturón es por consideraciones de seguridad. Durante situaciones de alto riesgo, es fundamental poder evacuar rápidamente a la familia real de un vehículo en caso de peligro".

Sin embargo, la razón no solo se manifiesta en temas de seguridad, sino también en cuestiones de estilo y comodidad. Como señala el 'Daily Mail', la realeza tiende a no abrocharse el cinturón de seguridad precisamente porque entran y salen con frecuencia de vehículos, lo que podría arrugar su ropa. Además, los miembros de la familia real son conscientes de la imagen que proyectan al público.

A pesar de esto, en su vida cotidiana, utilizan el cinturón de seguridad cuando lo consideran necesario. Según diversas fuentes, como los propios príncipes de Gales, se estima que hacen uso del cinturón mucho más de lo que la gente supone. En trayectos por Londres o rutas rápidas, es probable que siempre lo lleven puesto. Sin embargo, legalmente hablando, no sufrirían consecuencias si decidieran no hacerlo, ya que la ley británica protege a la monarquía de sanciones de tráfico.

Este privilegio real está enmarcado dentro del Reglamento 6E de la Ley de Tráfico Vial, vigente desde 1993, que exonera a ciertos vehículos de la obligación de portar cinturones de seguridad en circunstancias específicas, incluyendo vehículos de protección diplomática. Durante actos oficiales, es bastante común que los reyes y príncipes no utilicen los cinturones de seguridad.

En comparación, la situación en otros países, como España, es diferente. El Rey Felipe confesó en 2015 que había sido multado por no usar el cinturón, lo que resalta cómo las leyes son más estrictas en otras monarquías. La historia del cinturón de seguridad va más allá de ser una simple normativa; es un asunto de seguridad y estilo de vida, que refleja la dualidad entre los privilegios de la realeza y las realidades cotidianas del resto de la sociedad.