Ciencia

¡El Melón en Peligro! Revelan la Cruda Realidad del Cultivo en Murcia

2025-03-29

Autor: Francisco

El sector del melón en la Región de Murcia se enfrenta a una crisis preocupante a medida que la superficie cultivada de melones en Torre Pacheco, la zona más productiva, sigue disminuyendo.

Hace aproximadamente una década, en 2014, se cultivaban cerca de 6,000 hectáreas, pero esa cifra ha caído drásticamente a solo alrededor de 4,500 hectáreas en la actualidad.

Este descenso representa una pérdida de un tercio de su superficie cultivada, lo que ha llevado a que la producción caiga de más de 220,000 toneladas anuales a apenas 150,000 toneladas en 2023.

La disminución del consumo también ha afectado al sector, con una reducción del 10% en la demanda de melones, debido a que los consumidores prefieren variedades de mayor producción que priorizan la cantidad sobre el sabor.

Ante esta situación crítica, el Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura (Cebas-CSIC) ha lanzado un ambicioso proyecto de investigación titulado 'Bases fisiológicas y moleculares del rajado del melón'.

Esta iniciativa busca revertir la tendencia negativa mediante un enfoque científico.

Según Lorena Albaladejo Maricó, una de las investigadoras involucradas, el objetivo principal es entender cómo factores ambientales afectan la salud del melón.

Este estudio busca resolver problemas como el rajado, que afecta la calidad del fruto y su venta en el mercado.

“Las condiciones ambientales influyen significativamente en la absorción y distribución de nutrientes en la planta.

Aún hay muchas preguntas sin respuesta sobre cómo se relacionan estos factores con la genética y la nutrición”, explica Albaladejo.

El proyecto, que comenzó en junio de 2023, está centrado en desarrollar protocolos específicos de riego y fertilización para cada variedad de melón, adaptados a sus diferentes fases de crecimiento.

Asimismo, se tiene como meta identificar los genes responsables del rajado, lo que permitirá anticipar problemas y ajustar la nutrición necesaria para prevenirlos.

Asimismo, los expertos alertan que controlar el periodo de maduración del melón es vital para mantener su calidad organoléptica.

Sin embargo, prolongar el tiempo en el campo incrementa el riesgo de daños por factores climáticos, una realidad difícil en zonas semiáridas como Murcia, donde la salinidad y el estrés térmico son comunes.

Esta vulnerabilidad está relacionada con el rajado, uno de los principales problemas que enfrenta el cultivo.

La investigación sobre fisiopatías en melones no es nueva, pero este estudio se distingue por el uso de tecnología avanzada que permite un análisis más rápido de los genes implicados en el rajado.

Este avance es fundamental para direccionar adecuadamente la acción en el campo, pues el sector necesita urgentemente renovarse para evitar seguir en la senda de declive.

Como señala Albaladejo, el futuro de la agricultura española depende de la capacidad de innovar y adaptarse a los nuevos retos que plantea el cambio climático y la competencia global.

“Inversiones en I+D son esenciales para mejorar la eficiencia de los cultivos y para la creación de variedades más resilientes y nutritivas.

Sin un respaldo sólido a la investigación, corremos el riesgo de quedarnos atrás”, concluye.

La situación del melón en Murcia es un microcosmos de los desafíos que enfrenta la agricultura en general, un sector que es crucial para la economía española.

La necesidad de soluciones efectivas se siente más que nunca, y las investigaciones que se llevan a cabo podrían marcar la diferencia entre un cultivo próspero y una tradición agrícola en peligro.