
El Renacer Tardío de los Adultos Superdotados: ¡Descubre Cómo Reconocerse Puede Cambiar Tu Vida!
2025-03-26
Autor: Carmen
Han pasado 35 años, pero Amparo Ferrero recuerda vívidamente aquella pequeña sala. Estaba sentada frente a una mesa que le parecía enorme para su juventud. Su madre y la psicóloga deliberaban en el umbral, susurrando lo suficientemente alto como para que ella captara algunos fragmentos de la conversación. 'Su hija es muy inteligente, y ya está', escuchó, lo que la enfureció: '¡Esta mujer nos está engañando! ¿Cómo se atreve?'. En ese momento, no sabía que su inteligencia era excepcional, capaz de entender y sentir en formas que la mayoría no podía. Esa empatía intensa la aislaba, y a menudo se preguntaba por qué se sentía tan diferente y sola.
Fue en 2022, a los 47 años, que le confirmaron que tenía altas capacidades, un momento que le cambió la vida. Descubrir que era parte del 2% de la población con un cociente intelectual superior a 130, y del 10% con capacidades superiores a 120, le permitió finalmente dar sentido a su experiencia. Sin embargo, en el sistema educativo solo un 0,62% de los alumnos son identificados, lo que significa que muchos seguirán viviendo sin conocer su diferencia.
Monique de Kermadec, psicoanalista francesa y autora del bestseller 'El adulto superdotado', revela que muchos adultos superdotados llegan a su consulta no para discutir sus talentos, sino guiados por un sentimiento de soledad y incomprensión. Antes, la palabra 'superdotado' era tabú, pero ahora sus pacientes empiezan a cuestionarse si eso es lo que les ocurre.
Amparo rememora sus días en la escuela, donde su primer año sin su amiga la dejó sola y desconectada. Aunque comenzó siendo la mejor de la clase, pronto comenzó a fracasar académicamente. Recuerda cómo sus notas bajas llevaron a su familia y profesores a subestimar su potencial. 'Nadie comprendía que mi entorno no era el adecuado para mí. Me sentía sola, diferente y, para encajar, construí una máscara que no era yo'. La calificación del equilibrio emocional era tan crucial como la académica, pero nunca fue considerada.
La transición al mundo laboral fue un cambio significativo para Amparo. Después de completar su licenciatura en Gestión Comercial y Marketing, se inscribió en un máster y se destacó al convertirse en presidenta de su promoción, un papel que notoriamente desafió las normas de género en un campo predominantemente masculino. Sin embargo, aún atribuía su éxito a la suerte, anclada en la idea errónea de que su inteligencia era un defecto. Hoy se ha reinventado como coach y mentora para mujeres con altas capacidades, un camino que considera su renacer personal.
La psicóloga Monique de Kermadec también comparte historias de hombres que, a pesar de haber alcanzado el éxito, se dan cuenta demasiado tarde de que han llevado vidas que no son suyas. El desafío más grande para un adulto superdotado es quitarse la máscara social, exponiendo su verdadero yo. Ellos, a menudo, sienten que han perdido un tiempo valioso en sus vidas, tratando de cumplir con las expectativas ajenas.
Miguel Juan, por otro lado, identificó su don a los 40 años y nunca sintió que ser diferente fuera un problema. Como presidente de Mensa España, disfruta compartiendo su perspectiva sobre la inteligencia. Su infancia estuvo marcada por la curiosidad y un amor por la lectura que le abría puertas a un mundo de posibilidades. Mientras describe su experiencia educativa, destaca que, a pesar de su acomodamiento en las clases, el sistema educativo tradicional no siempre supo cómo manejar su singularidad, lo que lo llevó a un tardeado académico en el instituto.
Amparo, por su parte, encontró una evaluación de altas capacidades mientras buscaba respuestas para su hija, quien había sido acosada en la escuela. 'Nunca pensé que pudiera ser superdotada', confiesa, recordando su sorpresa al recibir la confirmación del psicólogo. 'Por fin, podía poner en su sitio toda mi vida'. Esta revelación no solo transformó su autoimagen, sino que le brindó la fuerza para reconstruir su vida en términos que resuena con su auténtico ser.
Según Bárbara Díez, psicóloga supervisora en Mensa España, muchas mujeres con altas capacidades pasan sus vidas ocultando su inteligencia por miedo al juicio. Estadísticamente, España cuenta con 980,000 personas con altas capacidades, aunque solo 3,000 están afiliadas a la asociación, y solo el 30% de estas son mujeres. 'Las mujeres son expertas en enmascarar su habilidad', dice, lo que a menudo resulta en un síndrome del impostor que les impide reconocer su valía real. Así, luchan no solo con su inteligencia, sino también con las expectativas sociales de género.
La historia de Amparo y Miguel Juan refleja la compleja realidad de los adultos superdotados y la necesidad de un mayor reconocimiento y comprensión de sus capacidades. La aceptación puede ser un camino largo, pero como Amparo señala, es un viaje hacia el autoconocimiento y la autenticidad que puede cambiar vidas de manera transformadora.