País

Fátima Ofkir regresa a casa: la impactante llegada que dejó a su familia en la incertidumbre

2025-03-30

Autor: Francisco

Fátima Ofkir, una joven catalana de 25 años, ha aterrizado finalmente en Barcelona después de pasar siete años en una prisión en Omán, donde fue condenada por tráfico de drogas.

Su llegada tuvo lugar este domingo en el aeropuerto de El Prat, siendo poco después de las 7:00 de la mañana y procedente de un vuelo de Abu Dhabi. Sin embargo, este esperado regreso ha estado marcado por la angustia y la incertidumbre de sus familiares y amigos, quienes se reunieron en el aeropuerto para recibirla, pero que, tras casi tres largas horas de espera, se marcharon sin poder verla.

El despacho de abogados Vosseler, encargado de su caso, mencionó que la joven enfrentó un impacto emocional severo y se decidió que su exposición se evitaría en las primeras horas tras su llegada.

Mientras tanto, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, afirmaba en la mañana que Fátima ya se había reunido con su familiares, algo que fue desmentido por su madre y amigos, quienes insistían en que no sabían el paradero de Fátima.

La familia había preparado un cálido recibimiento para ella, pero la situación pronto se tornó incómoda. Después de una larga espera en el vestíbulo de llegadas, un empleado de seguridad salió para informar que Fátima no saldría por esa puerta.

A medida que la desilusión se apoderaba del grupo, su madre pidió explicaciones, solo para recibir la misma respuesta: Fátima aparecería por otra zona sin que ellos lo supieran.

La tensión aumentó cuando la familia se trasladó a una zona más alejada del aeropuerto, dejando atrás la esperanza de un emotivo encuentro.

A las 9:00 de la mañana, mientras el ministro insistía en radio que Fátima estaba con sus seres queridos, su madre exclamaba: “El ministro ha mentido. No sabemos dónde está, aunque sabemos que ha llegado.”

Aun cuando un video de Fátima dentro del aeropuerto circulaba entre los móviles —donde parecía estar bien—, sus allegados no pudieron conseguir más información.

Sin novedades, el grupo de amigas decidió abandonar el aeropuerto, y poco después, su madre se marchó también, visiblemente abatida, expresando su frustración: “No entiendo por qué no la he podido ver.”

Según lo que declaró Albares más tarde, Fátima estaba “emocionada” y lo más importante era que pudiera “recobrar la tranquilidad y la normalidad.”

Esta joven había sido condenada a cadena perpetua en 2018 tras ser detenida con un cargamento de morfina en un hotel de Omán, convirtiéndose en la española más joven encarcelada en el extranjero.

Su liberación llegó gracias a un indulto del sultanato, luego de años de intercesiones por parte del gobierno español.

El despacho de abogados que llevó su caso reveló que Fátima fue condenada “sin garantías judiciales”, siendo acusada de pertenecer a una banda internacional de tráfico de drogas.

La historia de Fátima Ofkir es un recordatorio del arduo camino que muchos enfrentan tras ser ciudadanos condenados en sistemas judiciales extranjeros y la lucha constante por la defensa de sus derechos.