
¡Impactante! El PIB crece en España, pero los hogares siguen ahogados por impuestos
2025-03-27
Autor: Marta
Las cifras macroeconómicas que celebran las políticas del Gobierno no se traducen en la vida cotidiana de los españoles. En especial, la clase media se enfrenta a la presión fiscal, la inflación y una difícil situación financiera que desdibuja los augurios optimistas. Según los últimos datos de la Contabilidad Nacional publicados por el INE, la economía española creció un notable 3,2% en 2024, superando el crecimiento del 2,7% registrado en 2023. Este crecimiento mantiene a España entre las economías líderes de la zona euro, con un aumento del PIB 3,5 veces superior a la media comunitaria. Este avance se ha visto impulsado principalmente por la demanda interna, que aportó 2,8 puntos al crecimiento gracias a la recuperación del consumo privado y una inversión empresarial que alcanzó un notable 4,5% interanual en el último trimestre del año.
No obstante, el INE indicó que la demanda externa ha mostrado signos de debilidad, afectando negativamente el crecimiento con una contribución de cuatro décimas. En el cuarto trimestre, la economía creció un 0,8%, impulsada por un consumo de los hogares del 1% y una inversión empresarial del 2,9%. El valor nominal del PIB para todo el año alcanzó los 1,591 billones de euros, un incremento del 6,2% respecto a 2023.
A pesar de la ralentización en el último trimestre, el mercado laboral sigue mostrando dinamismo, con cerca de 500.000 nuevos puestos de trabajo. Algunas fuentes ministeriales afirman que esto ha resultado en una” recuperació n del poder adquisitivo de los asalariados”, gracias a un aumento en sus remuneraciones. Sin embargo, la realidad es más sombría, ya que la presión fiscal y la creciente pérdida de capacidad adquisitiva han golpeado duramente a los hogares, especialmente a los más vulnerables y de clase media.
Un reciente informe de Funcas evidenció que la negativa del Gobierno a actualizar la inflación en el IRPF entre 2021 y 2024 ha llevado a un sobreesfuerzo fiscal medio de 458 euros por declarante en rentas medianas y de 311 euros en rentas bajas. En el caso de las rentas altas, el impacto fue de 622 euros por persona. Sumando el efecto del IVA, el costo fiscal acumulado para un hogar medio asciende a casi 1.100 euros.
El estudio del economista Desiderio Romero-Jordán advierte sobre el “efecto negativo silencioso” de la inflación sobre el IRPF de la clase media en los últimos años, y critica la estrategia de “progresividad en frío” de la ministra de Hacienda, María Jesús Montero. Esta estrategia ha provocado un aumento de la recaudación que impacta a la clase media, sin reformas que eviten que esta carga siga creciendo en torno a 200 euros anuales. Romero-Jordán propone una “indexación periódica” del impuesto como una solución eficiente, aunque políticamente impopular, ya que también beneficiaría a rentas más altas.
Asimismo, entre 2021 y 2024, la inflación acumulada para los hogares alcanzó un alarmante 17,8%. Las familias con menores ingresos, que gastan menos de 12.000 euros anuales, enfrentaron una inflación del 18,6%, contrastando con el 15,8% para las notas más altas. Este fenómeno se debe a la mayor proporción de gastos en alimentos y energía que afecta a las familias de bajos ingresos.
En 2024, los precios de la energía y los alimentos experimentaron escalofriantes incrementos, sobre todo después de la eliminación de las rebajas fiscales. Además, el informe destaca que la elección de la tasa de indexación impactará significativamente en cómo se distribuyen los beneficios y pérdidas de las futuras correcciones.
A pesar de este crecimiento del PIB del 3,2%, un asombroso 26,5% de la población española vive en riesgo de pobreza o exclusión social, lo que equivale a casi 13 millones de personas, 400.000 más que el año anterior, según datos del Consejo Económico y Social. Especialmente alarmante es la situación de alrededor de 10 millones de personas, que sobreviven con menos de 916 euros mensuales por hogar. Además, el 37% de las familias no tiene capacidad para afrontar gastos imprevistos, el 21% sufre pobreza energética y 1 de cada 4 no llega a fin de mes.
En diciembre de 2024, España registró la peor tasa de miseria en la Unión Europea, con un 14,7%, según el índice de pobreza de Okun. A pesar de esto, solo una de cada diez familias por debajo del umbral de pobreza se beneficia del Ingreso Mínimo Vital, una cifra asombrosamente baja que revela la ineficacia del sistema de ayudas.