Salud

¡Increíble! Tessa 'resucitó' tras 24 minutos clínicamente fallecida: "Vi a los médicos tratando de reanimarme"

2025-03-21

Autor: María

La extraordinaria historia de Tessa Romero parece sacada de una película de ciencia ficción. Diagnosticada con una extraña enfermedad que ningún médico había podido identificar, sus órganos comenzaron a fallar y la llevaron a cuidados paliativos. En un día aparentemente normal, mientras recogía a sus hijas del colegio, Tessa empezó a sentir que su corazón se detenía. Aunque llamaron a la ambulancia, no lograron reanimarla. Al llegar al hospital, Tessa estuvo clínicamente muerta durante 24 minutos.

En aquel momento, los médicos creían que todo había terminado. Sin embargo, Tessa experimentó una sensación de alivio y libertad. En su relato, describe haber vivido lo que se conoce como una Experiencia Cercana a la Muerte (ECM), la cual detalla en su libro "24 minutos en el otro lado. Vivir sin miedo a la muerte".

Investigaciones sobre estas experiencias han sido lideradas por expertos como el doctor Bruce Greyson, quien postula que estos fenómenos podrían sugerir que la conciencia existe independientemente del cuerpo físico. Esto ha abierto un interesante debate sobre la vida tras la muerte y el significado de la conciencia.

Durante los 24 minutos que permaneció muerta, Tessa sintió que el tiempo se dilataba, describiendo su estado como uno de paz absoluta. "No quería que me reanimaran. Sentía que había dejado atrás el sufrimiento de mi enfermedad", comparte. Este episodio tuvo lugar en 2007, y sería años después cuando se atrevió a compartir su experiencia, debido al miedo al juicio social y a la incomprensión.

Tessa, que es escritora, periodista y socióloga, recuerda ese momento como una revelación que cambió su vida. Medicos que consultó le aconsejaron no hablar de su experiencia, aunque también algunos compartieron anécdotas similares que la confortaron.

Lo más impactante de su vivencia ocurrió en lo que describe como el 'más allá', donde se encontró con seres de luz. Tessa se presentó ante una decisión crucial: regresar a la vida o permanecer en ese estado. En ese instante, sintió la presencia de un espíritu que estaba al borde del suicidio y supo que si quería salvarlo, debía volver. "Era una decisión difícil, pero sentí que era mi responsabilidad ayudar", explicó emocionada.

Al despertar, Tessa se propuso encontrar a esa persona a quien había ayudado espiritualmente, sin saber su identidad. Para ella, aquello fue una confirmación de que las conexiones humanas trascienden la vida y la muerte.

Tras su experiencia transformadora, Tessa perdió el miedo a la muerte, aunque el temor a la enfermedad persiste en su vida. "Aprendí a vivir de manera más consciente. Cambié mis hábitos alimenticios, empecé a hacer ejercicio y, lo más importante, a ser honesta conmigo misma", señala con firmeza.

En sus 256 páginas, transmite un poderoso mensaje: "La muerte no debería dar miedo". Con el deseo de inspirar a otros, enfatiza que todos enfrentamos el miedo, pero es parte de la naturaleza humana. Su relato no pretende convencer a nadie; cada persona es libre de creer lo que desee. La historia de Tessa no solo invita a reflexionar sobre la muerte, sino también sobre el valor de la vida.