
¡Vigo se queda fuera! La RFEF rechaza su candidatura para ser sede del Mundial 2030
2025-03-28
Autor: David
La ambiciosa propuesta del ayuntamiento de Vigo para albergar el Mundial de Fútbol 2030 ha recibido un duro revés tras la decisión de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) de eliminar a la ciudad olívica de la lista de sedes elegidas. Este fracaso se debe, en gran medida, a la presentación de documentación incompleta y a la falta de claridad sobre cómo se financiarían las obras necesarias en caso de ser elegidos como sede.
El alcalde de Vigo, Abel Caballero, ha manifestado su disposición a financiar en su totalidad las obras, afirmando: "Si es necesario, pondremos nosotros todo el dinero". Sin embargo, en el informe enviado a la RFEF, se indicaba que el 50% del financiamiento provendría de la Xunta, el 35% de la Diputación de Pontevedra y el 15% de las arcas municipales. Pero a preguntas esenciales de la Federación sobre la presentación de certificados que respaldaran esta capacidad económica, la respuesta de Caballero fue sorprendentemente en blanco.
Además, la candidatura de Vigo sufrió un duro golpe cuando se hicieron públicos los nuevos criterios de evaluación que disminuyeron su puntuación, lo que hizo que la ciudad pasara del puesto undécimo al duodécimo en la lista de candidaturas. La exdirectora de la candidatura española, María Tato, mencionó que otras ciudades presentaron documentos que aseguraban el financiamiento y la planificación de las intervenciones, algo que Vigo no fue capaz de demostrar.
Rafael Louzán, presidente de la RFEF, no escatimó en palabras para criticar la reacción de Caballero, calificándolo de "alcalde populista" y sugiriendo que las quejas tienen un interés político detrás. Louzán enfatizó que existe un proceso claro y transparente establecido para la selección de sedes y que, aunque Vigo y Valencia han quedado fuera, seguirán luchando para que ambas ciudades tengan la oportunidad de albergar partidos del Mundial.
Valencia, que está en proceso de construir un nuevo estadio con capacidad para 70,044 espectadores, parece tener un respaldo considerable por parte de la RFEF, que recalca la importancia de equilibrar la distribución de las sedes a lo largo de la costa mediterránea.
La controversia en torno a la candidatura de Vigo no solo ha suscitado reacciones dentro del ámbito del fútbol, sino que también ha llevado a reflexiones sobre la inversión necesaria para llevar a cabo un evento de tal magnitud. En un contexto donde se espera que las ciudades anfitrionas cuenten con infraestructuras adecuadas, surge la pregunta de si Vigo podrá prepararse para futuras oportunidades o si quedará rezagada en el camino hacia el desarrollo de su capacidad para ser un verdadero contendiente en la industria del turismo deportivo.