Salud

La Controversia de la Venta de Langostas Vivas: ¿Un Riesgo para el Bienestar Animal en Chile?

2025-03-30

Autor: Martina

La venta de langostas vivas en ciertos supermercados chilenos ha generado un intenso debate sobre el bienestar animal. La Comisión de Bienestar Animal del Colegio Médico Veterinario de Chile (Colmevet) ha hecho un llamado a la reflexión sobre esta práctica, basándose en estudios científicos que evidencian la capacidad de los decápodos, incluidos cangrejos y langostas, para experimentar dolor.

Un informe significativo de Birch y colaboradores en 2021, apoyado por el gobierno británico, ha analizado más de 300 estudios y ha afirmado que los decápodos son seres sintientes. Este informe detalla que estos animales poseen nociceptores y estructuras cerebrales necesarias para sentir dolor, lo que ha llevado a varios países, incluido el Reino Unido, a reconocer oficialmente su estatus como seres sintientes. Esto ha impulsado cambios legislativos y mejores prácticas en la industria pesquera y de alimentos, promoviendo métodos humanitarios para su captura y sacrificio.

Por ejemplo, desde 2018, Suiza ha implementado la normativa de que los decápodos deben ser llevados a un estado de inconsciencia antes de ser sumergidos en agua hirviendo, asegurando una muerte menos dolorosa. En contraste, en Chile no existe una regulación similar que monitoree el bienestar de estos animales durante las etapas de transporte, venta y sacrificio.

El Colegio Médico Veterinario de Chile insta a las cadenas de supermercados a adoptar prácticas más humanitarias, como ofrecer langostas ya procesadas y evitar la exhibición de estos animales en acuarios, donde suelen estar hacinados y sin la posibilidad de comportarse de manera natural. Este enfoque no solo mejoraría el bienestar de estos decápodos, sino que también podría alinearse con tendencias sociales actuales, donde cada vez es menos aceptable la venta de animales vivos, como es el caso de los peces.

La Ley de Protección de Animales de Chile, vigente desde 2015, establece la obligación de proporcionar un trato adecuado a los animales y prohibe el sufrimiento innecesario. Sin embargo, la falta de aplicación efectiva y el escaso monitoreo real de estas regulaciones han permitido que prácticas cuestionables continúen.

Como profesionales del bienestar animal, hacemos un llamado a la sociedad y a la industria para fomentar un cambio cultural hacia una mayor empatía y respeto por todas las especies. Los avances científicos y el conocimiento sobre la sintiencia de diversas especies deben ser la base para prácticas más éticas. Nos ofrecemos a colaborar con los actores de la industria y el estado para implementar mejoras, promoviendo así un tratamiento más digno y respetuoso hacia todos los animales.