
¡Alerta! La tuberculosis se dispara en Andalucía: Las drogas y el alcohol en la mira
2025-03-23
Autor: Lucia
En un sombrío recordatorio de la historia, recordamos que en 1870, el célebre poeta Gustavo Adolfo Bécquer perdió la vida a causa de la tuberculosis en Madrid. Desde entonces, millones han muerto por esta enfermedad, resultado del bacilo de Koch, que se ha mantenido como una de las pandemias más antiguas que conocemos. Hoy en día, gracias a los tratamientos avanzados, el 99% de la población puede sobrevivir si sigue el tratamiento adecuado. Sin embargo, aún persiste la advertencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS): la tuberculosis continúa siendo la enfermedad infecciosa más letal en todo el mundo.
Lamentablemente, en Andalucía, la situación es cada vez más alarmante. Desde el año 2022, el número de casos ha aumentado considerablemente, alcanzando 621 casos en 2023, lo que equivale a 7,2 por cada 100.000 habitantes. Este incremento es del 14,3% en comparación con el periodo de 2021 a 2023. Por ejemplo, en el mismo año, la OMS reportó aproximadamente 1,25 millones de muertes a partir de esta enfermedad a nivel global, lo que equivale al doble de las muertes causadas por el VIH.
Por provincias, Almería registra la mayor incidencia, pero los aumentos más preocupantes se han dado en Málaga y Sevilla, que son las áreas más densamente pobladas. A pesar de los esfuerzos de la Junta para controlar el auge de la enfermedad, expertos como el epidemiólogo Eduardo Briones advierten que es improbable que Sevilla cumpla con los objetivos de erradicación de la OMS para el año 2030.
"La tuberculosis es escurridiza", afirma Briones, quien destaca la paradoja de que el descenso de casos en las últimas dos décadas haya causado que los médicos no relacionen síntomas como fiebre y tos con esta enfermedad. Además, la pandemia de COVID-19 ha tenido un efecto doble: si bien las restricciones ayudaron a reducir la transmisión, muchos recursos en salud pública se desviaron hacia el manejo del COVID, provocando una caída en los diagnósticos de tuberculosis.
Un informe reciente de la Vigilancia Epidemiológica de Andalucía revela que las zonas con menor nivel socioeconómico enfrentan tasas alarmantes, superando incluso los 40 casos por cada 100.000 habitantes en determinados barrios. La complejidad social también ha aumentado, vinculado a factores como el alcoholismo y la drogadicción, que han contribuido a una mayor propagación de la enfermedad. El porcentaje de personas afectadas sin hogar se ha triplicado desde la pandemia, pasando de tres a diez casos, aunque esto se considera aún un volumen manejable.
Los hombres, especialmente los mayores de 65 años, son más propensos a contraer la enfermedad, y Briones enfatiza que la drogadicción y el alcoholismo agravan el problema, ya que los pacientes pueden no ser conscientes de la gravedad de su condición, lo que les impide seguir el tratamiento adecuado.
El Programa de Prevención de Tuberculosis de Andalucía sigue en marcha, con un enfoque renovado que incluye la colaboración con Servicios Sociales y la Enfermería Comunitaria. "Buscamos ayudar a aquellos que padecen tuberculosis a acceder a recursos para recibir atención, ya sea residencial o cercana", explica Briones. El programa tiene tres objetivos principales: mejorar los diagnósticos y la sospecha de la enfermedad, realizar estudios para la prevención y hacer un seguimiento del tratamiento para garantizar la adherencia.
Además, el estigma asociado a la tuberculosis sigue siendo un gran obstáculo en la lucha contra esta enfermedad. "Los prejuicios han causado un daño significativo", concluye Briones. Sin una estrategia clara para eliminar el estigma, la lucha contra la tuberculosis seguirá siendo un desafío. ¡Es hora de actuar y no dejar que la historia se repita!