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Argentina: ¿Intento de golpe de Estado o represión? Un análisis profundo

2025-03-15

Autor: Carmen

En la nación apasionada por el fútbol, hasta los intentos de golpe de Estado parecen estar relacionados con la fervorosa afición que despierta este deporte. Aunque en este caso, la gravedad de los eventos recientes en Argentina nubla cualquier posible interpretación surrealista.

Recientemente, el Gobierno ha declarado que lo acontecido el pasado miércoles 12 de marzo fue un intento de desestabilización llevado a cabo por diversos grupos, incluidos hinchas radicales, organizaciones de izquierda y otros sectores que habrían buscado generar caos. La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, describió la marcha como una operación organizada por “patotas” que amenazaban la estabilidad del Gobierno.

¿Por qué los hinchas de fútbol se involucran en la protesta?

El contexto de estas manifestaciones es la lucha constante de los jubilados, quienes cada miércoles demandan el aumento de sus pensiones y la recuperación de los beneficios médicos que les fueron recortados. En esta ocasión, la protesta recibió el respaldo inusual de seguidores de numerosos clubes de fútbol, así como de organizaciones sociales y sindicatos.

El origen de esta iniciativa provino del club Chacarita, motivada por la defensa de un veterano que había sido agredido durante una manifestación previa.

Los disturbios y sus consecuencias

La marcha culminó en violentos enfrentamientos que resultaron en alrededor de 50 personas heridas y más de 100 detenidos, aunque la mayoría fueron liberados rápidamente. El fotógrafo Pablo Grillo sufrió heridas graves a causa de un proyectil de gas lacrimógeno disparado por la policía y actualmente lucha por su vida.

Organizaciones como el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) han afirmado que las denominadas “armas menos letales” utilizadas en la protesta han causado muertes en el pasado. Según ellos, el grave impacto sufrido por Grillo es consecuencia del Protocolo antipiquetes 943, que permite el uso de instrumentos altamente peligrosos en manifestaciones públicas.

La represión planificada

Diversos analistas sostienen que la represión del miércoles no fue una reacción espontánea, sino una estrategia premeditada por parte del Gobierno. Aseguran que el despliegue de las fuerzas federales y el lenguaje bélico del Ejecutivo indican un objetivo claro: suprimir la protesta por cualquier medio necesario.

Jorge Fontevecchia, un renombrado periodista argentino, enfatiza que los problemas no son resultado únicamente de la participación violenta de ciertos sectores, sino de las condiciones de desigualdad y abuso que alimentan tales reacciones.

Los jubilados como víctimas

Cabe resaltar que los jubilados son uno de los grupos más castigados por las políticas del actual Gobierno, las cuales han resultado en condiciones de vida precarias. Sus protestas, en ocasiones, se ven intensificadas por la participación de grupos tradicionalmente más radicales, lo cual desvirtúa el origen de sus reclamos.

El politólogo Hernán Toppi también muestra su preocupación por la creciente violencia estatal, afirmando que la reciente represión solo genera más inestabilidad e inseguridad social.

El futuro incierto

Respecto al futuro de Argentina, Fontevecchia se muestra optimista al considerar al nuevo presidente, Javier Milei, como el fin de un ciclo político desgastado. No obstante, advierte que el futuro del país dependerá en gran medida de la capacidad del nuevo Gobierno para estabilizar la economía.

En conclusión, mientras las tensiones sociales continúan elevándose, parece que la pasión por el fútbol en Argentina se entrelaza cada vez más con una lucha social que, en lugar de encontrar celebraciones, enfrenta un panorama sombrío.