
¡BYD rompedora de récords! Supera los 100.000 millones de dólares en ingresos, un logro que deja a Tesla en la sombra
2025-03-31
Autor: Laura
El año 2024 ha sido trascendental en la batalla entre los titanes de los coches eléctricos, BYD y Tesla. Ambas empresas lucharon ferozmente por capturar la cuota del mercado, logrando un empate técnico que resuena con fuerza en la industria. Las cifras de ventas contabilizadas recientemente son un claro reflejo de esta intensa competencia.
En cuanto a ventas, BYD deslumbró al mundo al colocar en el mercado la impactante cantidad de 4,27 millones de vehículos en 2024, lo que contrasta drásticamente con los 1,79 millones de unidades que logró entregar Tesla. Este hito es especialmente notorio ya que marca la primera vez en una década que Tesla no logra superar sus propias cifras del año anterior, quedándose en 1,81 millones de coches.
Sin embargo, es importante recalcar que Tesla se mantuvo como líder en ventas de vehículos exclusivamente eléctricos, con 1,76 millones de coches vendidos en este segmento. En cambio, BYD, editando su estrategia centrada en la diversidad de su oferta, logró altos números gracias a las ventas de híbridos enchufables. En China, los vehículos híbridos y eléctricos se agrupan bajo la misma categoría (vehículos de nueva energía), lo que ha permitido a BYD capitalizar los beneficios de esta clasificación.
En el contexto de incentivos gubernamentales, BYD ha estado posicionándose desde hace 15 años en el mercado. La semana pasada, la empresa celebró la producción de 10 millones de vehículos de nueva energía. La velocidad de crecimiento es impresionante; mientras que tardaron 15 años en llegar a los primeros cinco millones, solo han necesitado 15 meses para alcanzar el siguiente cinco millones.
En términos de vehículos eléctricos, BYD estuvo muy cerca de superar a Tesla el año pasado y todo parece indicar que este año alcanzará esa meta. Las proyecciones estiman que BYD podrá vender 5,5 millones de unidades de vehículos de nueva energía en 2025, aunque aún no se ha especificado cuántos de estos serán solo eléctricos. Esto podría situar a BYD en una feroz competencia por el quinto lugar en la clasificación de fabricantes de coches más grandes del mundo, un lugar disputado con Stellantis.
Lo más notable de 2024 fue la superación de los ingresos: BYD confirmó que sus ingresos superaron los 107.000 millones de dólares, un récord que Tesla no ha alcanzado aún, ya que reportó 97.700 millones de dólares el año pasado. Las proyecciones para BYD en 2025 son aún más optimistas, especialmente con el lanzamiento de nuevos productos en su cartera.
Sin señales de desaceleración, BYD tiene grandes planes. La compañía ha comenzado a desplegar estaciones de carga capaces de ofrecer 400 kilómetros de autonomía en solo cinco minutos. Actualmente, solo un par de modelos pueden cargar a esta velocidad, pero se espera que próximamente se les añadan nuevos modelos.
Por si fuera poco, BYD planea incluir su innovador sistema de asistencia a la conducción llamado Ojo de Dios en todos sus vehículos, sin importar su precio. Esta estrategia busca maximizar el atractivo de sus coches frente a la competencia, que ofrece algunas de estas tecnologías de manera gratuita.
Mientras tanto, BYD está explorando nuevos mercados, destacando que su modelo híbrido incluido le permite abrirse paso en Europa y otros mercados menos saturados por vehículos eléctricos. Aunque todavía no tiene presencia en el mercado estadounidense, proyectan vender 800.000 unidades fuera de China en 2025, lo que representaría el doble de sus cifras de 2024.
Finalmente, el desempeño de Tesla en China ha sido desfavorable en los primeros meses de 2025, mientras que BYD ha capturado un 15% de la cuota de mercado en ventas totales. Este panorama puede ser preocupante para Tesla, que en febrero de 2024 solo matriculó alrededor de 30.000 coches, una cifra alarmantemente baja desde julio de 2022. Con un mercado de coches eléctricos tan competitivo como el chino, depender únicamente de las ventas de coches eléctricos podría resultar en un desafío mayúsculo.