País

Diez años del accidente de Germanwings: el giro que reveló la crisis de salud mental en la aviación

2025-03-24

Autor: Laura

El fatídico vuelo 9525 de Germanwings, que conmemora su décimo aniversario este 24 de marzo, se ha convertido en un hito trágico en la historia de la aviación comercial. Este desastre, ocurrido en 2015, no solo dejó un profundo dolor tras la pérdida de 150 vidas, sino que también destapó una verdad alarmante: la salud mental de los pilotos y el correspondiente estrés laboral, aspectos que durante mucho tiempo habían sido invisibles y relegados al silencio.

La tragedia tuvo lugar cuando un Airbus A320, que realizaba la ruta entre Barcelona y Düsseldorf, se precipitó en los Alpes franceses. Según la investigación, el copiloto, Andreas Lubitz, había bloqueado al capitán del aparato fuera de la cabina y decidió estrellar la aeronave intencionadamente. Este acto fue el resultado de serios problemas psicológicos que Lubitz había ocultado a su empleador, lo que plantea cuestionamientos críticos sobre el manejo de la salud mental en la aviación.

El vuelo despegó de Barcelona a las 10:01 de la mañana y, tras 27 minutos de vuelo, alcanzó su altitud de crucero de 11.500 metros. Durante esos minutos, la comunicación con el control aéreo de Marsella fue normal; sin embargo, tras ese contacto, el avión inició un descenso abrupto y catastrófico. Los controladores aéreos intentaron infructuosamente establecer comunicación con la cabina, señalando una grave desconexión de lo que estaba ocurriendo a bordo.

El impacto de esta tragedia ha llevado a una mayor atención y revisión de los protocolos de salud mental para los pilotos en compañías aéreas de todo el mundo. Tras el accidente, muchas aerolíneas comenzaron a implementar evaluaciones psicológicas más rigurosas y programas de apoyo para sus empleados, reconociendo así la importancia de abordar la salud mental como un componente crucial de la seguridad aérea. Aunque el dolor de la pérdida todavía resuena, se espera que el legado de este acontecimiento trágico continúe sembrando cambios necesarios en la industria.