
El cambio de topónimo de Valencia: ¿Por qué sigue estancado después de un año y medio?
2025-03-20
Autor: Carmen
VALENCIA. El cambio de topónimo para sustituir la denominación Valencia por su forma bilingüe Valencia/València continúa estancado en los despachos del Ayuntamiento, un año y medio después de haber sido propuesto. Aunque este cambio fue uno de los compromisos más emblemáticos del actual gobierno local, la realidad es que aún no se ha elaborado el informe de lingüística que debe exponer los fundamentos históricos y lingüísticos del cambio, un requisito necesario según el Decreto 69/2017 que regula los cambios de nombre en los municipios de la Comunitat Valenciana.
Desde el Ayuntamiento afirman que están "trabajando en ello", pero han evadido responder si el informe ya ha sido solicitado o quién será el experto encargado. La Acadèmia Valenciana de la Llengua (AVL) puede ofrecer asistencia para su elaboración, pero la propuesta del Ayuntamiento de cerrar el acento del topónimo en su forma valenciana (València) se contradice con la forma normativa establecida por la AVL, que exige el acento abierto en la 'e'. La alcaldesa de Valencia, María José Catalá, ha anunciado que se solicitará un informe a la Real Academia de Cultura Valenciana (RACV), que sí apoya el topónimo con el acento cerrado.
Es importante recordar que la exigencia del cambio de acento fue impulsada por Vox. El ex portavoz de Vox en el Ayuntamiento de Valencia, Juan Manuel Badenas, fue particularmente vocal sobre esta cuestión. En una acción simbólica, colocó una bandera de España sobre el acento de 'València' en el logotipo del Ayuntamiento, exigiendo que todos los documentos oficiales llevaran el nombre de la ciudad en castellano.
Además del necesario informe lingüístico, el expediente debe pasar por varios trámites antes de ser enviado a la Generalitat Valenciana, que es el órgano competente para aprobar el cambio de denominación. Para hacerlo efectivo, la propuesta debe obtener la aprobación por mayoría absoluta en el Pleno del Ayuntamiento y exponerse al público durante un periodo de veinte días hábiles. Al finalizar dicho plazo, cualquier alegación presentada deberá ser resuelta antes de la aprobación definitiva.
Una vez superados estos procedimientos, el Ayuntamiento podrá remitir el expediente completo al departamento del Consell que se ocupa de las Administraciones Locales.
El Consell tendrá un plazo máximo de seis meses para examinar y resolver la solicitud de cambio de nombre. Durante este tiempo, se requieren dos informes vinculantes: uno de la AVL, que certifica la corrección lingüística del nuevo topónimo, y otro del Ministerio competente, que se asegura de que no haya confusiones con otros municipios. La AVL tiene dos meses para entregar su informe.
Si alguno de los informes es negativo, el Ayuntamiento puede presentar alegaciones en el plazo de un mes a través de un acuerdo plenario, lo que conllevaría a solicitar un nuevo informe a los organismo respectivos.
Una vez finalizada esta fase, la Dirección General de Administración Local llevará la propuesta a la Conselleria competente, que la votará en el Consell, quien tiene la última palabra sobre la cuestión. Si se aprueba el cambio, será publicado en el Diari Oficial de la Generalitat Valenciana (DOGV) y registrado en el Registro de Entidades Locales de la Comunitat Valenciana, además de informar a la Administración del Estado para que actualice el Boletín Oficial del Estado (BOE).
Es crucial que el procedimiento se resuelva en un máximo de seis meses, ya que si la Generalitat no emite ninguna resolución en ese tiempo, se considerará que el cambio ha sido aprobado al considerarse un silencio administrativo positivo. Sin embargo, mientras las formalidades no se culminen, muchas voces se siguen alzando en Valencia, clamando por un proceso que parece no avanzar.