País

Las emocionantes primeras horas de Fátima Ofkir en libertad: "He estado fuera tanto tiempo que necesito estabilizarme"

2025-03-30

Autor: David

Fátima Ofkir ha regresado a Barcelona tras pasar siete años en una prisión de Omán, donde fue condenada por tráfico de drogas. Este domingo, aterrizó en el aeropuerto de El Prat a las 7 de la mañana, procedente de un vuelo de Abu Dhabi. Su primer día de libertad fue agitado, rodeada de su abogada, Mónica Santiago, y enfrentándose a una serie de trámites burocráticos, el impacto emocional de su liberación, y la tensión de no poder reunirse con su familia y amigos como habían deseado. En un video difundido por su gabinete, Fátima afirmó: “Ya estoy de vuelta en casa. Cuando me sienta un poco mejor y esté perfectamente estabilizada, podré hablar con todos.”

Aunque había solicitado una celebración tras su liberación, esto tuvo que esperar. Su madre y varios amigos la esperaban en el vestíbulo de llegadas, pero la situación se volvió confusa cuando un miembro de seguridad del aeropuerto anunció que Fátima no saldría por esa zona. Ante la incredulidad del grupo, la madre de Fátima insistió en obtener explicaciones, recibiendo la misma respuesta: “No saldrá por aquí, no puedo decirte nada más.” La tensión aumentó cuando la abogada confirmó que Fátima sería recibida en otra área, sin el conocimiento de su familia y amigos.

Mientras el grupo de allegados se reubicaba, la familia mostraba signos de desasosiego. Al mismo tiempo, el ministro José Manuel Albares comunicaba a Catalunya Ràdio que Fátima se había reunido con sus seres queridos lejos de la atención mediática, lo que fue un alivio y a la vez frustrante para su madre, quien aún no sabía su paradero. Tras más de dos horas de espera en el aeropuerto, cerraron el capítulo con resignación. Una de las amigas comentó: “No sabemos dónde está, pero sabemos que ha llegado.” Pasadas las 11 de la mañana, el grupo de amigas se marchó, seguido poco después por su madre, visiblemente afectada, quien expresó: “No entiendo por qué no la he podido ver.”

Fuentes del despacho legal que representa a Fátima informaron que su regreso a casa fue emocionalmente intenso y que, por recomendación médica, se optó por restringir su exposición a los medios. En el aeropuerto, Fátima tuvo que completar un arduo proceso burocrático para regularizar su situación tras haber estado tanto tiempo alejada de casa. Su abogada, Mónica Santiago, pidió tiempo para que Fátima pudiera relajarse y, en los próximos días, se organizara una rueda de prensa. Además, su padre tuvo la oportunidad de saludarla brevemente en las instalaciones del despacho legal.

A sus 25 años, Fátima fue condenada a cadena perpetua en 2018 en Omán, capturada en un hotel del país con un cargamento de morfina. Era la reclusa española más joven en una prisión extranjera. Desde su arresto, las gestiones de varias administraciones españolas, incluida la Delegación del Gobierno en Barcelona, habían tratado de asegurar su liberación. Su condena fue considerada por sus abogados como injusta, ya que se dictó “sin ningún tipo de garantía judicial ni posibilidad de defensa”, ya que fue clasificada como miembro de una banda internacional de tráfico de drogas. Finalmente, tras años de esfuerzos, el Gobierno solicitó su indulto, que se otorgó hace unos días, justo a tiempo para los indultos habituales en Omán tras el Ramadán. “Ya estoy en casa”, celebró Fátima emocionada.