
Oleiros rinde homenaje a Yasser Arafat con una nueva calle en Santa Cruz
2025-03-24
Autor: Carlos
El municipio de Oleiros continúa ampliando su callejero con la inclusión de figuras internacionales de gran relevancia. En un anuncio hecho este lunes en el programa Voces de A Coruña de Radio Voz, el alcalde, Ángel García Seoane, reveló que una nueva calle llevará el nombre del reconocido líder palestino Yasser Arafat. Esta inauguración está programada para el domingo 30, a las 12.00 horas, y la vía estará ubicada en Coruxo, entre la calle Concepción Arenal y O Souto.
"La nueva calle llevará el nombre del líder palestino Yasser Arafat, quien fue presidente de la Organización para la Liberación de Palestina y Nobel de la Paz", afirmó García Seoane. Asimismo, coincidió la inauguración con el Día de la Tierra Palestina, una fecha que hace referencia a la lucha continua por los derechos de este territorio en medio de la ocupación israelí. El gobierno local de Oleiros ha manifestado su apoyo a la causa palestina en repetidas ocasiones, criticando duramente las acciones del actual presidente de Israel, Benjamin Netanyahu.
Arafat se une así al honorable nomenclátor de espacios públicos de Oleiros, siendo destacado por su incansable lucha por la paz en Oriente Medio, un esfuerzo que le valió el Premio Nobel de la Paz. Desde el ayuntamiento explican que Arafat luchó desde joven contra la injusticia del imperialismo y la ocupación sionista de su tierra, liderando durante décadas el movimiento que abogaba por el reconocimiento de Palestina como un Estado soberano.
Yasser Arafat, nacido el 24 de agosto de 1929, conocido bajo el apodo de Abu Amar, fue un símbolo de la resistencia palestina desde su juventud. Tras la creación del Estado de Israel en 1948, se unió a la causa anti-sionista, destacándose en la Guerra de Suez en 1956 como ingeniero y líder de un batallón palestino. Fundó Al-Fatah en 1959, un movimiento que reclamaba la libertad para Palestina. En 1967, asumió la presidencia de la OLP, desde donde continuó su lucha, enfrentándose a la adversidad y el exilio.
Una de sus frases más emblemáticas, pronunciada en la ONU en 1974, fue: "Traigo una rama de olivo en una mano y un fusil de combatiente en la otra... no dejen que caiga el ramo de mi mano". Aunque su figura fue ensombrecida por la violencia de la segunda Intifada, su legado sigue siendo relevante. Arafat falleció en 2004 en Francia, en circunstancias rodeadas de misterio, donde algunos rumores apuntaron a un posible envenenamiento, aunque la autopsia confirmó que su causa de muerte fue natural. Su legado y su impacto en la historia reciente de Oriente Medio son innegables y continúan siendo objeto de estudio y debate en todo el mundo.