
¡Revelador! La dura realidad económica de los tenistas profesionales: el sindicato de Djokovic denuncia un sistema fallido
2025-03-29
Autor: Carmen
En enero de 2023, Rafael Nadal sufrió una grave lesión en el psoas de la pierna izquierda durante la segunda ronda del Open de Australia, lo que lo obligó a abandonar toda la temporada. Al finalizar el año, tras meses de rehabilitación y múltiples cirugías, el tenista español solo recibió 310,798 dólares: 200,000 por su participación en la United Cup y el resto por jugar en el Grand Slam australiano.
Por otro lado, en diciembre de 2024, el futbolista austríaco David Alaba sufrió la rotura del ligamento cruzado de la rodilla izquierda, perdiéndose el resto de la temporada. A pesar de su larga ausencia de las canchas, su cuenta bancaria seguía recibiendo ingresos constantes, alrededor de 23 millones de euros al año.
Estos ejemplos contrastan fuertemente la situación económica de los atletas de deportes individuales como el tenis frente a aquellos de deportes de equipo. A diferencia de los futbolistas, los tenistas carecen de ingresos garantizados, haciendo que todo lo que ganan dependa exclusivamente de su rendimiento en la pista. Si sufren una lesión, necesitan estar preparados financieramente o figurar entre los 250 mejores del ranking mundial para sobrevivir.
Como respuesta a esta difícil situación, la ATP lanzó el programa Baseline hace un año, diseñado para proporcionar una red de seguridad financiera a los tenistas. Bajo este programa, los jugadores que se lesionen y compitan en al menos nueve torneos tendrán un salario mínimo garantizado: 200,000 dólares para los top 100, 100,000 para quienes se encuentren entre el puesto 101 y el 175, y 50,000 dólares para aquellos entre 176 y 250.
Sin embargo, a pesar de este esfuerzo, la falta de seguridad financiera persiste, siendo el foco de la reciente denuncia presentada por el sindicato de Novak Djokovic. La Asociación de Jugadores Profesionales de Tenis (PTPA), fundada por Djokovic en 2020, ha acusado a la ATP, WTA, ITF y ITIA de operar como un "cártel monopolístico, corrupto, ilegal y abusivo". La PTPA busca transformar la industria del tenis, aspirando a una distribución más equitativa de los ingresos entre los jugadores.
En términos de cifras, la situación de los tenistas es alarmante. A pesar de que a nivel global hay decenas de miles de competidores, se estima que solo entre 400 y 500 pueden vivir del tenis, sumando hombres y mujeres, así como competiciones individuales y en pareja. Djokovic enfatizó en un video: "A pesar de que 1.300 millones de personas siguen el tenis, solo una pequeña fracción puede beneficiarse económicamente".
Los datos revelan la cruda realidad: Lucas Poullain terminó el 2024 en el puesto 250 del ranking ATP, ganando apenas 22,893 dólares. Por su parte, el australiano Marc Polmans, con una posición de 150, ingresó 197,219 dólares, de los cuales buena parte fue por una invitación al Open de Australia. Sin embargo, tras descontar impuestos y los gastos de viajes, alojamiento, entrenamiento y cuidados, apenas les queda para vivir.
Djokovic también destacó que el 99.9% de los tenistas pasan por un largo y arduo proceso de desarrollo hasta llegar a niveles profesionales, argumentando que el deporte del tenis es especialmente exigente para quienes buscan ganarse la vida con él. El contraste con los deportes de equipo es evidente: en ligas como la NBA, los jugadores tienen salarios garantizados y acceso a recursos que muchos tenistas ni siquiera pueden permitirse.
A pesar de ser uno de los mejores tenistas del mundo, incluso los más exitosos están lejos de ganar lo que otros atletas en deportes como el fútbol o el baloncesto. Durante una presentación de la PTPA, se mostró que los 10 millones de dólares que ganó Carlos Alcaraz en 2022 lo colocaban en el puesto 147 de ingresos en la NBA, lo que pone de manifiesto la enorme disparidad en las compensaciones.
Por si fuera poco, el tenis genera 2,500 millones de dólares al año, pero solo el 17.5% de esta suma llega a los jugadores, comparado con el 22.6% en golf, 47% en la NFL, 50% en la NBA y un asombroso 61% en la Premier League. Esta alarmante situación subraya la necesaria reforma y reevaluación del modelo económico del tenis profesional.