
¡Deslumbra el Baile de la Rosa en Mónaco! Carolina de Mónaco y Alexandra de Hannover brillan con sus looks fabulosos
2025-03-30
Autor: Antonio
Mónaco se ha engalanado para la 69ª edición del Baile de la Rosa, el evento benéfico más ansiado del Principado. Bajo la dirección artística de Christian Louboutin, la icónica Salle des Étoiles del Sporting Monte-Carlo se transformó en un paraíso caribeño el pasado 29 de marzo. Este año, bajo el título 'El Baile de la Rosa al Atardecer', los asistentes fueron transportados a un mundo de ensueño, repleto de color, música y sofisticación. Como es habitual, las mujeres de la familia Grimaldi se robaron todas las miradas con sus elecciones de moda impecables:
Carolina de Mónaco, la novia moderna a sus 68 años
Carolina de Mónaco, siempre símbolo de elegancia, deslumbró en un vestido blanco de hombro asimétrico con detalles florales en plata, parte de la colección de Alta Costura de Chanel. Su look, que evocaba la frescura y el romanticismo, reafirmó su estatus como ícono de estilo.
Charlène de Mónaco, fiel a la temática
La princesa Charlène fue una de las que mejor encajó con la temática de esta gala. Optó por un diseño de Dolce & Gabbana en encaje verde que combinaba la fluidez de una túnica con la estructura de un vestido midi negro, mostrando un equilibrio perfecto entre lo clásico y lo moderno.
Carlota Casiraghi, el poder del negro
Carlota Casiraghi decidió seguir la línea del minimalismo con un elegante vestido negro de Chanel con un corsé en pedrería, creando un contraste impactante con los colores vibrantes presentes en otros looks de la noche.
Alexandra de Hannover, la auténtica princesa en rosa chicle
Alexandra de Hannover iluminó la velada con un vestido de ensueño en rosa chicle de Giambattista Valli Alta Costura. Su corsé ajustado y una falda etérea la hicieron parecer salida de un cuento de hadas, resaltando su encanto juvenil y aristocrático.
Beatrice Borromeo, inspirada en las diosas griegas
Beatrice Borromeo brilló con un impresionante vestido capa en color granate de Dior, que evocaba la sofisticación y majestuosidad de las diosas griegas, convirtiéndola en una verdadera figura central de la noche.
Este Baile de la Rosa no solo fue una muestra de moda y elegancia, sino también una oportunidad para recaudar fondos para causas benéficas, continuando así la tradición de altruismo del Principado. La atmósfera mágica y los looks deslumbrantes dejaron huella en todos los asistentes, garantizando que este evento sea recordado como uno de los más espectaculares en la historia del Baile de la Rosa.