
El apasionante viaje de Wang Chuanfu, el fundador de BYD, hacia la dominación del mercado de baterías
2025-03-28
Autor: Ana
Esta semana ha sido tumultuosa para BYD, el gigante chino de los coches eléctricos, y su visionario fundador, Wang Chuanfu. Enfrentando desafíos en tres continentes, la empresa se encuentra en un punto crucial de su desarrollo.
En México, sus planes para construir una costosa fábrica han generado preocupación tanto en el gobierno mexicano como en funcionarios de Pekín, quienes temen por la fuga de tecnología. En Europa, Bruselas ha iniciado una investigación sobre la planta de BYD en Hungría, crucial para su acceso al mercado europeo. En Brasil, se han emitido serias acusaciones hacia la empresa por someter a sus trabajadores a condiciones laborales inaceptables, describiéndolas como "cuasi esclavitud" en la construcción de una nueva fábrica en Bahía.
A pesar de estos contratiempos, el foco de atención está en la reciente innovación de BYD: sus baterías pueden aumentar la autonomía de los vehículos a 470 kilómetros con solo cinco minutos de carga, superando con creces lo que ofrecen sus competidores como Tesla.
Este adelanto tecnológico acerca a Wang a su ambicioso objetivo de conquistar el mercado global con tecnología de origen chino. Los inversores, por su parte, parecen confiados en que estos problemas son meros obstáculos temporales en el camino del crecimiento de BYD. La meta de la compañía es vender más de cinco millones de coches este año, de los cuales un millón serían para mercados internacionales, mientras continúan expandiendo su negocio de almacenamiento de energía.
Wang Chuanfu, un verdadero pionero de la industria, es considerado un “forjador de imperios”, comparado con figuras como Jeff Bezos o Elon Musk, según Ilaria Mazzocco del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales.
Originario de la provincia de Anhui, Wang creció en un entorno de pobreza, superando adversidades y capitalizando las oportunidades que se presentaron tras la apertura económica de China. Fundó BYD en la década de 1990, inicialmente como fabricante de baterías, y rápidamente se destacó al abastecer a gigantes de la telefonía móvil como Nokia y Motorola.
Su obsesión por las baterías lo llevó a incursionar en la fabricación de vehículos a principios de los 2000, y la reciente innovación de carga rápida se basa en su revolucionaria tecnología CTB, que integra las celdas de batería directamente en la estructura del vehículo. Expertos afirman que este nuevo sistema de carga tiene el potencial de eliminar las preocupaciones sobre la autonomía que aún persisten entre los consumidores.
Además, el lanzamiento de su sistema de conducción asistida conocido como "el Ojo de Dios" marca un cambio significativo en la estrategia de leadership de la compañía, mientras que Tesla enfrenta un descenso en ventas tras la reciente politización de su imagen pública.
De acuerdo a Bloomberg, el valor de las acciones de BYD ha crecido considerablemente, aumentando también el patrimonio personal de Wang a cerca de 30 mil millones de dólares, posicionándolo entre los hombres más ricos de China. A pesar de su impresionante éxito, Wang lleva un estilo de vida austero y se considera un adicto al trabajo, prefiriendo mantenerse cerca de sus plantas y delegar en representantes para eventos públicos.
Sin embargo, su enfoque único hacia las baterías no se limita solo a la industria automotriz. Wang ha demostrado su confianza en la seguridad de sus productos, realizando espectáculos inusuales para inversores, como beber electrolitos de una batería o mostrar celdas que han soportado ser aplastadas por camiones.
A medida que BYD continúa su expansión internacional, Wang se enfrenta a desafíos adicionales, como la falta de subsidios y la regulación más estricta en mercados exteriores. Con el temor occidental hacia la creciente dominación tecnológica de China, el futuro de BYD en el extranjero se desarrolla en un contexto de creciente incertidumbre.
La historia de Wang Chuanfu es un testimonio del espíritu emprendedor y la relentless búsqueda de innovación que caracteriza a líderes en la industria tecnológica global. Su experiencia, tanto en éxitos como en fracasos, promete seguir transformando el panorama de la movilidad eléctrica en el futuro.