Ciencia

«En Nueva York, Copenhague y Montreal he comprobado el alto nivel de los matemáticos de Sevilla»

2025-03-30

Autor: Antonio

-Soy hija de un sevillano y de una madre vasca que llegó a Sevilla siendo muy pequeña. Mi formación comenzó en el Colegio Alemán, y posteriormente obtuve el doble grado en Física y Matemáticas en la Universidad de Sevilla, donde también completé un máster en Matemáticas y comencé mi tesis doctoral bajo la dirección de Emilio Carrizosa y Dolores Romero. Tardé cuatro años en finalizarla y juntos recibimos el premio SEIO-BBVA por nuestra investigación.

-Aparte de las matemáticas, tengo una pasión por la música y toco el piano. Estudié en el Conservatorio Superior, pero no logré terminar la formación porque tenía que combinarla con mis estudios de Física y Matemáticas.

-La relación entre la música y las matemáticas es fascinante.

-Sí, definitivamente creo que se complementan. Cuando me sentía abrumada por las matemáticas, me refugiaba en la música, lo que me ayudaba a desconectar y a activar mi mente de una manera diferente. Tocar en público me brindó confianza para exponer mis investigaciones y enfrentar mis temores, ayudando a superar el síndrome del impostor que muchas veces sentimos en circunstancias académicas.

-¿Se siente ahora completamente segura al hablar sobre sus investigaciones?

-Sí, al principio era difícil, pero con el tiempo he llegado a disfrutar estas exposiciones. Son una oportunidad valiosa para compartir y aprender de otros.

-¿Cómo ha sido su experiencia trabajando en la Universidad de Montreal comparado con la Universidad de Sevilla?

-Trabajar en un entorno tan diverso es enriquecedor. En Montreal, el ambiente es más internacional; hay colaboradores de diversos países, mientras que en Sevilla la mayoría de mis compañeros eran locales. Eso tiene sus ventajas y desventajas, pero aprecio la interacción multicultural que ahora tengo.

-¿Extraña el ambiente de la Universidad de Sevilla?

Absolutamente, la camaradería en Sevilla es incomparable. La comunidad académica de matemáticas es amplia y unida, lo que es más raro en otras universidades. Esa conexión es vital para el crecimiento como investigador.

-¿Cómo se comparan los matemáticos sevillanos con los de ciudades como Nueva York, Copenhague o Montreal?

He notado que el nivel de Sevilla es muy alto. Nuestro equipo es extremadamente competitivo y respetado internacionalmente. En conferencias, la calidad del trabajo sevillano destaca, y no tenemos nada que envidiar a otros grupos. Emilio Carrizosa ha sido fundamental en la proyección internacional de nuestros matemáticos, y considero un gran honor haber trabajado bajo su dirección.

-¿Qué puede contarnos sobre el trabajo que les valió el premio de la Fundación BBVA?

El premio fue otorgado a uno de los capítulos de mi tesis, pero es un reconocimiento también a la colaboración con mis codirectores. En él, investigamos el análisis contrafáctico relacionado con algoritmos que clasifican, por ejemplo, a individuos para solicitudes de préstamos. Nuestra investigación busca garantizar la transparencia de estos algoritmos y explicar a las personas los cambios que podrían mejorar su clasificación. Establecemos un enfoque que va más allá de un solo individuo, analizando patrones en grupos.

-¿Han detectado sesgos en estos algoritmos?

Sí, eso es precisamente lo que discutimos. La expansión y el uso de algoritmos en decisiones significativas es alarmante. Es esencial que continuemos demandando transparencia, para que no sean 'cajas negras'.

-¿En qué medida influyen los algoritmos en nuestras vidas cotidianas?

Es difícil de determinar, ya que hay muchos intentos fallidos de implementar algoritmos. Sin embargo, están profundamente integrados en decisiones vitales, desde recomendaciones en streaming hasta optimización de logística. En Estados Unidos, por ejemplo, los algoritmos son una herramienta mayoritaria en la selección de personal, y pueden llevar consigo sesgos de raza, género y edad.

-¿La IA ha traído consigo sesgos peligrosos?

Sí, y lo preocupante es que pueden reforzarse a través de los datos históricos que utilizan los algoritmos. Esto resalta la importancia de exigir un código abierto para asegurar su comprensión y transparencia.

-Algunos dicen que Europa se retrasa en el desarrollo de la IA por exceso de regulación. ¿Qué opina al respecto?

Es verdad que la regulación puede ser más estricta en Europa, pero estas reglas son necesarias para evitar que una máquina asuma decisiones humanas. El desafío consiste en encontrar un equilibrio entre la innovación y la ética.

-¿Es ChatGPT una herramienta peligrosa?

Depende de cómo se utilice. Hay que verificar la información y no confiar ciegamente. La IA puede ser útil para tareas sencillas, pero el uso inapropiado en análisis científicos, como hacer reseñas de artículos, puede ser perjudicial. Te animo a que los estudiantes no prosperen confiando en herramientas como ChatGPT más que en su propio juicio.

-¿Se está usando en España para realizar trabajos universitarios?

Sí, existen métodos para detectarlo. Me duele ver que los alumnos confían más en la IA que en su capacidad. He tenido experiencia con estudiantes que usaron ChatGPT para resolver tareas y cometieron errores. La clave es recordar que estas herramientas son complementarias, no reemplazos de nuestro razonamiento crítico.