Salud

Marzo: ¡El mes de la concienciación sobre la endometriosis!

2025-03-17

Autor: Ana

La endometriosis ha dejado de ser una enfermedad silenciada y malinterpretada. Durante años, muchos profesionales en ginecología la catalogaron como un padecimiento no prioritario, pero eso ha cambiado drásticamente. Según datos de la Organización Mundial de la Salud, este trastorno afecta a 190 millones de mujeres y niñas en edad reproductiva en todo el mundo. En España, se estima que alrededor de 2 millones de mujeres conviven con esta condición, representando cerca del 15% de la población femenina.

El dolor, el síntoma más notable y debilitante de la endometriosis, se presenta a menudo alineado con la menstruación. Esta enfermedad ocurre cuando el tejido similar al endometrio comienza a crecer fuera del útero, afectando a órganos como el colon, la vejiga, los riñones, e incluso, en casos severos, alcanzando el cerebro.

A pesar de la creciente investigación, las causas exactas y el tratamiento definitivo para la endometriosis siguen siendo un misterio. Un estudio reciente publicado en 2024 en la revista Nature Genetics ha comenzado a arrojar luz sobre este enigma. Este trabajo, realizado por un equipo internacional de científicos, utiliza técnicas de aprendizaje automático y biología molecular para analizar cómo varían las células en diferentes momentos del ciclo menstrual. Este proceso revela las complejidades del engrosamiento del revestimiento uterino, que se prepara para un posible embarazo y luego se desecha durante la menstruación.

La endometriosis no solo se asocia con la infertilidad, que afecta entre el 30% y el 50% de las mujeres diagnosticadas. El sangrado persistente por la inflamación crónica perjudica el entorno reproductivo, creando condiciones adversas para el óvulo y el esperma. Además, el tejido endometrial en diferentes localizaciones de la pelvis puede causar adherencias y fibrosis que obstaculizan la fecundación en las trompas de Falopio.

Pero las implicaciones de esta enfermedad son más amplias y serias. Además de la infertilidad y el dolor físico, la endometriosis puede llevar a la formación de quistes en los ovarios y, aunque rara, la posibilidad de cáncer de ovario. Las investigaciones han encontrado una conexión entre la endometriosis y enfermedades autoinmunes como el lupus y la artritis reumatoide.

El aparato digestivo también puede verse afectado. Cuando el tejido endometrial invade el intestino, puede resultar en obstrucciones intestinales, así como alterar los patrones de evacuación, provocando tanto diarrea como estreñimiento. En la vesícula, puede generar sangre en la orina y aumentar el riesgo de infecciones urinarias recurrentes.

Por si fuera poco, los efectos psicológicos de la endometriosis son significativos. Los estudios han demostrado que las mujeres que padecen esta enfermedad tienen una mayor probabilidad de experimentar estrés, ansiedad y depresión como resultado del dolor crónico y la carga emocional que conlleva.

Por lo tanto, marzo no solo es un mes para la concienciación, sino un llamado a la acción para entender y apoyar a las millones de mujeres que enfrentan diarios desafíos debido a la endometriosis. Juntos, debemos denunciar el silencio sobre esta enfermedad y promover una mayor conciencia y compasión hacia quienes la padecen.