
Un prodigio de 12 años logra fusión nuclear en su habitación, pero el FBI llega para investigar
2025-03-25
Autor: Carlos
Jackson Oswalt, un joven prodigio de 12 años de Memphis, Estados Unidos, ha hecho historia al convertirse en la persona más joven en realizar un experimento de fusión nuclear, todo desde la comodidad de su propia habitación.
Este talento innato por la ciencia nació cuando Jackson se dio cuenta de que, aunque los videojuegos le proporcionaban entretenimiento, buscaba algo más significativo y duradero en su vida. "Me di cuenta de que podía ser el mejor en cualquier videojuego, pero al final, eso no tendría un impacto real en mi futuro", ha comentado Oswalt sobre su decisión de explorar el fascinante mundo de la ciencia.
No contento con solo ver tutoriales en YouTube, Jackson se puso manos a la obra y se propuso construir su propio "fusor de demostración", un dispositivo que genera plasma sin llegar a realizar la fusión nuclear completa. Para lograrlo, el joven inventor montó meticulosamente una cámara de vacío, una bomba de vacío, un transformador de neón y un convertidor CA-CC que él mismo elaboró en casa.
Su dedicación y esfuerzo valieron la pena, ya que presentó su sorprendente creación en una feria científica escolar, dejando impresionados a sus compañeros y maestros. Sin embargo, su hazaña tuvo una consecuencia inesperada: un día, recibió una visita del FBI, la famosa organización estadounidense de investigación criminal.
La llegada del FBI se debió a preocupaciones sobre la posible radiación generada por sus experimentos. Equipados con un contador Geiger, los agentes realizaron una exhaustiva revisión en su hogar para asegurarse de que no existiese riesgo alguno para su vecindario. Afortunadamente, todo resultó estar bajo control, y Jackson continúa su trayectoria científica.
Este joven científico no solo ha demostrado que la curiosidad y el empeño pueden llevar a grandes logros, sino que también ha generado un debate sobre los límites de la experimentación en casa y los riesgos asociados a la investigación científica no supervisada en un mundo en constante evolución. Así que, ¿quién sabe qué otro descubrimiento sorprendente podría estar aguardando a este talento joven en el futuro?