
Sánchez planea una red de medios para anticipar la oposición
2025-03-23
Autor: Francisco
En un contexto político tenso, el silencio del presidente Pedro Sánchez en el Parlamento ha avivado las críticas sobre su posible injerencia en los grupos de comunicación más destacados de España. Esto se ha intensificado tras la polémica en torno a su ministro de Transformación Digital, Óscar López, quien se reunió recientemente en París con el presidente de Telefónica, Marc Murtra, y el consejero delegado de Vivendi, Arnaud Puyfontaine. Se ha informado que estos encuentros buscan allanar el camino para una reconfiguración en el Consejo de Prisa, donde la influencia francesa es notable a través de un paquete de acciones importante.
A pesar de las especulaciones, López ha negado enérgicamente cualquier intento de maniobra, calificando los rumores de 'bulo'. Desde Moncloa, el malestar aumenta, especialmente hacia el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, por abordar este asunto en la sesión de control, desviando la atención de cuestiones más cruciales como la guerra en Ucrania o la crisis de inmigración en las Islas Canarias.
La sombra de José Luis Rodríguez Zapatero
Sin embargo, la presión del Partido Popular no cesa; han solicitado la comparecencia de López y Murtra en el Congreso. La reciente designación de Murtra ha dado pie a nombramientos dentro de la compañía que son percibidos como cercanos al PSOE, despertando la inquietud sobre la influencia de Zapatero dentro del gobierno actual. Zapatero ha manifestado su aprobación sobre estos movimientos, los cuales se consolidaron durante el congreso del PSOE en Madrid, donde López ascendió como nuevo líder de la federación.
A principios de octubre, se nombró a Javier de Paz como presidente de Movistar +, un exlíder de las juventudes socialistas, conocido por su vinculación con el PSOE. Esto apunta a la estrategia de Sánchez por erigir un frente mediático sólido, ante la percepción de que los medios están inclinados hacia la derecha. Con la nueva dirección en RTVE, el gobierno intenta equilibrar el panorama mediático español, buscando también expandir su influencia en el ámbito audiovisual.
La realidad es que la estrategia de Sánchez no solo se relaciona con la política actual del gobierno, sino que parece un plan estratégico para asegurar la continuidad del PSOE en caso de perder el poder ante una posible coalición PP-Vox. La experiencia de su destierro político en 2016 impactó profundamente a Sánchez, quien ahora prácticamente busca asegurarse de no repetir esa soledad política y mediática.
El proyecto de una nueva televisión de Prisa, que se suponía iba a ser implementado, fue frenado de manera sorprendente por su inviabilidad económica. Ante esta situación, el PSOE ha lanzado su propio proyecto audiovisual denominado PSOEPlay, influenciado por la idea de Iglesias de fortalecer la presencia mediática de los partidos. Este esfuerzo ha transformado la sala de prensa de Ferraz en un plató de televisión, donde se realizan ruedas de prensa y se graban programas que buscan conectar directamente con los votantes.
El Gobierno está decidido a enfrentar lo que considera un frente mediático hostil, creyendo que es más efectivo que la crítica proveniente de la oposición política. Sin embargo, el camino está lleno de obstáculos, especialmente debido a la resistencia de sectores influyentes en el mundo de los medios de comunicación.